La burda mentira prefabricada por mercenarios y plattistas del idilio social en la Cuba neocolonial de la década del 50 del siglo pasado desmontada totalmente por documentos de la época. Prohibido olvidar.

Porqué, a pesar de las múltiples evidencias que atestiguan que en la década del 50 del pasado siglo XX la crisis económica política y social de la sociedad neocolonial cubana era insostenible, un grupo de pseudohistoriadores- economistas y su cohorte de anexionistas, mercenarios y desmemoriados prefabrican un supuesto idilio cubano antes de 1959 que nunca existió.
 Vayamos por parte haciendo una especie de resumen de algunos de los documentos que esclarecen la realidad de la década del 50 de una sociedad totalmente excluyente, con extremas desigualdades sociales, tanto entre el campo y la ciudad como dentro de las zonas urbanas con extremas desigualdades entre la población; además de una economía totalmente dependiente de la norteamericana, una clase burguesa incapaz de tener un sentimiento nacionalista (e incluso investigadores han afirmado que en Cuba no existía propiamente dicha una burguesía nacional, ya que este sector privilegiado y minoritario de la sociedad cubana deseaba y soñaba ser parte o igualarse al arquetipo yanqui), y por ello los gobiernos salvo raras excepciones obedecían a las buenas o a las malas las órdenes o los deseos de Washington entregados por el representante del imperio en su embajada en La Habana.
Podemos recordar que entre el 19 y el 20 de diciembre de 1930 visitó a La Habana el eminente físico alemán Albert Einstein, a quien se le hizo recorridos por los barrios más ricos y (a solicitud) por los más pobres de La Habana. En referencia a su visita escribió en su diario personal "Clubes lujosos al lado de una pobreza atroz, que afecta principalmente a las personas de color". Podrán imaginar que si esa era la impresión en la capital de la República neocolonia, el problema en las demás localidades de la nación era más grave.
Años más tarde, la organización no gubernamental Foreign Policy Association (Asociación de Política Extranjera) radicada en New York envió una comisión a Cuba a solicitud del presidente cubano Carlos Mendieta, haciendo estancia en la isla entre mayo y julio de 1934. Dicha comisión estaba integrada por profesores de importantes universidades estadounidenses (Harvard, Columbia, Princeton,...) entre los integrantes de la comisión se encontraba Leland H. Jenks, reconocido entre los historiadores cubanos por su obra " Our Colony in Cuba (Nuestra colonia en Cuba) donde criticaba la política colonizadora de su país hacia la isla.
Dicha comisión en 1935 publicó su informe titulado "Problemas de la nueva Cuba". En dicho informe se pone de manifiesto que ya para la década del 30 la economía de la isla estaba estancada y que la sociedad demandaba cambios revolucionarios. El informe enfatiza la conveniencia de diversificar la agricultura, potenciar económica y socialmente al campesinado y reforestar la nación, lo cual sólo logró llevarse a cabo 24 años más tarde, a partir del triunfo de la Revolución cubana el primero de enero de 1959.
Otro punto que destaca es que la industria azucarera se hallaba estancada económica y tecnológicamente, lo cual agravaba la aguda crisis de la sociedad cubana; de manera tentativa manifiesta el informe que la dieta media del cubano estaba por debajo de los requerimientos nutricionales del ser humano.
En el aspecto de la salud pública indicó la necesidad de disminuir la mortalidad causada por el paludismo, la tuberculosis pulmonar y la diarrea infantil, recordando que la mortalidad infantil " es casi el doble de la de muchos paises europeos y de los EUA". En cuanto a los médicos, destaca la desigual distribución en la nación, pues mientras en La Habana existe 1 médico por cada 494 habitantes, en el resto del país era de 1 por cada 2550.
En cuanto a la educación, el informe apuntaba que "Cuba necesita menos doctores y abogados y más técnicos en los campos de la ingeniería y la agricultura". Sólo después de la victoria revolucionaria fué posible hacer realidad lo que una ONG estadounidense aconsejó 25 años antes del triunfo.
 Pero hay otra misión que los que desean fabricar una Cuba que no existió antes del 59 darían lo que no tienen porque desapareciera totalmente de todo archivo histórico. La nueva misión yanqui estuvo en Cuba entre agosto y octubre de 1950, mandada por el Banco Mundial para examinar la economía cubana, ya que el gobierno de Carlos Prío Socarrás negociaba un empréstito de unos 100 millones de dólares con bancos norteamericanos. La misión pasó a la historia con el nombre de misión Truslow, ya que el que vino al frente de ella era Francis Adams Truslow, presidente de una de las dos mayores bolsas de valores de los EUA (por lo tanto, les queda claro a todos que sus recomendaciones no están influenciadas por el oro de Moscú ni por la ideología castrista, cuando aún nuestro Fidel le faltaba más de dos años para asaltar el cuartel Moncada). Su informe fué publicado en 1951 en inglés con el título Report on Cuba.
Pues que fué lo que confirmó esta misión amiga venida del país más libre del mundo libre -perdonen la redundancia excesivamente redonda y capitalista. Pues nada más y nada menos que la economía cubana estaba virtualmente estancada desde hacía 25 años: "Desde 1924-25, la economía cubana ha sido, a la vez, inestable y carente de dinamismo. Apenas ha logrado sostenerse en lo que a las tendencias a largo plazo del ingreso real per capita se refiere. Se ha caracterizado por altas tasas de desempleo, subempleo e inseguridad general para los productores independientes y los comerciantes, así como para los salarios".
Recomendaba diversificar no solo la agricultura sino la producción general del país para que la economía cubana no dependiera de las fluctuaciones en el precio del azúcar. Recomendaba programas de mecanización de la agricultura y de irrigación de suelos. Recomendó la modernización de la pesca, la reforestación y el desarrollo de la ganadería.
En cuanto a la sociedad mencionó la alta incidencia de parásitos en la población (sobre todo en la población infantil rural; recordar las fotos de niños semidesnudos y descalzos raquiticos con el abdomen inflado, imagen que nos recuerda el falso idilio de una Cuba paradisiaca, solo en la mente de desmemoriados, manipuladores e ignorantes pueden decir semejantes sandeces y mentiras, por tal de ganar dinero de manera miserable y alejados de toda verdad histórica y documentada se llenan sus bocas de mentiras para vomitar al mundo una realidad inventada). El informe considera que en términos generales la población cubana estaba afectada por mala nutrición y desnutrición.
También en esa década una organización católica recopiló datos socioeconómicos que dan al traste de manera contundente con la falacia de una sociedad desbordante de riquezas para todos. Destaca en sus datos la pobreza generalizada de los campesinos y obreros agrícolas, la insalubridad en la que vivían, la desnutrición y el desempleo crónico además del exiguo salario que percibían estas familias.
Por lo expuesto hasta aquí se puede afirmar que sin llegar a  revisar documentos realizados por personas o instituciones que estarían contra el sistema capitalista dependiente neocolonial que imperaba en aquel tiempo en Cuba, es lógico llegar a la conclusión que la Cuba de antes del 59 era todo lo contrario a lo que unos devergonzados nos quieren vender como verdad histórica en su intento de destruir a la Revolución cubana desde sus cimientos históricos.
Es lógico que intenten borrar la historia y prefabricar una que sea afín a sus intereses egoistas e individualistas. Para lograr sus propósitos de volver a Cuba a ser dependiente a la nación del norte es preciso eliminar todo vestigio o prueba del porqué era necesario e impostergable una Revolución que cambiara de raíz a toda la nación. Si lograran enquistar en los cubanos que la década del 50 era un idilio pues ya estaría dado un paso importante para desmontar con falsedades históricas y mucha palabrería hueca y teórica del porqué se desarrolló y triunfó la Revolución, expresando cual teorías fundamentadas que lo que ocurrió de 1953 (asalto  Moncaca) a 1959 fué un accidente histórico, un bache que ya es hora de remediarlo y tomar su cause normal. Por ello estos datos es menester que se conozcan, que la historia no los pase por alto, es evidencia de que la exclusión social y el atropello al pueblo de parte de la oligarquía era funesta y represiva para las masas desposeidas. Para terminar, lo más claro y contundente es leerse el documento La Historia me absolverá, alegato de defensa de Fidel Castro cuando el juicio por el asalto al cuartel Moncada, en él de manera diáfana y resumida se observa cuál era la situación real de la neocolonia, pero en este caso desde la óptica revolucionaria de un jóven abogado que años más tarde haría triunfar junto con el pueblo unido, la revolución más profunda de occidente, rompiendo para siempre el tutelaje y el ordeno y mando que desde el imperio yanqui había sido tradicional desde el comienzo de la república el 20 de mayo de 1902. Entonces sí, a partir de 1ero de enero de 1959, Cuba cambió para bien, dejando atrás un tipo de sociedad que no deseamos regresar, una sociedad capitalista y dependiente, enjaulada en el patio trasero del imperio, llevando consigo sus cadenas y junto a ellas la discriminación y exclusión NO la queremos

Comentarios

  1. Espero que no venga algún ignorante a intentar desacreditar a Truslow, a la organización católica, a Einstein por haber dado un punto de vista basado en la realidad que vieron totalmente diferente a estos que sesenta años después intentan vendernos como casi un paraiso tropical.

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  2. Espero que no venga algún ignorante a intentar desacreditar a Truslow, a la organización católica, a Einstein por haber dado un punto de vista basado en la realidad que vieron totalmente diferente a estos que sesenta años después intentan vendernos como casi un paraiso tropical.

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Entiendo a la contrarrevolución frente a un pueblo disidente de poderes imperiales.