Somos Cuba, isla-archipiélago, Revolucionaria, un pueblo disidente de poderes imperiales, que se enfrenta al mayor imperio que ha existido en toda la historia humana y que para mayor grado de enfrentamiento lo tenemos al frente, a solo 90 millas con toda su prepotencia decadente y por ello aun más peligrosa traduciendose todo esto en un excesivo poder militar; en los deseos de una élite que ha perdido toda moral y ética, encontrándose en estos momentos en plena crisis y que no duda en ahogar por la fuerza y el crimen los derechos de los demás pueblos para imponer sus intereses individualistas y egoístas que le mantengan los privilegios estratosféricos que como clase explotadora, ha mantenido por siglos. La actual administración yanqui es la mejor muestra de la crisis que recorre no solo a esa nación, sino a todo el sistema capitalista de poder global, -dígase Europa también-. A esos poderosos les da pesadilla ver a un pueblo pequeño no solo en extensión geográfica, sino...