Entiendo a la contrarrevolución frente a un pueblo disidente de poderes imperiales.
Entiendo que es frustrante y doloroso, muy doloroso cuando una y otra vez los deseos de una minoría contrarrevolucionaria interna y fuera de Cuba, asalariada de poderes hegemónicos o mercenarios por cuenta propia chocan contra un pueblo decidido y convencido a defender su Revolución Socialista, al precio que sea necesario. Entiendo que como mismo nosotros; -la mayoría del pueblo-; que defendemos la independencia de Cuba y su soberanía (residiendo dentro o fuera del archipiélago) vean en el Comandante en Jefe como el artífice de todo lo logrado; agradecidos porque nos enseñó una conciencia social y política muy superior a la del resto del mundo (vital para enfrentar con éxito al sistema mediático hegemónico de manipulación global) por lo cual lo tenemos junto a nuestro apóstol de la independencia como las dos estrellas que nos guían como nación en tiempos malos o buenos; ustedes vean en el hombre que hizo real la revolución redentora su obstáculo eterno e insalvable de lograr sus sueños...