Bolsonaro; su defensa del Capitalismo vs el pueblo brasileño
Se ha escrito que este a sido la primera derrota política de Bolsonaro, una persona que por lo que se conoce, no tiene la capacidad para llevar las riendas de la presidencia, que nunca fué un conocido en la política; por lo que es la óptima marioneta de los grandes grupos de poder capitalistas de adentro y de afuera de Brasil, la figura perfecta para llevar a cabo un riguroso régimen ultraliberal. Ya es conocido que es peón del régimen de Trump para ejecutar acciones contra Cuba y Venezuela, quizás hasta de allí mismo fué la orden de destruir la colaboración médica cubana.
Bolsonaro provoca la salida de los médicos cubanos dejando a millones de brasileños sin los servicios elementales de asistencia médica, ¿a este señor le importará realmente la situación de desamparo de buena parte de su pueblo? No; para nada. Solo le interesó manipularlo con novedosas técnicas ( grupos de profesionales en la manipulación de las redes sociales que influyeron en la elección de Trump trabajaron para Bolsonaro) para ser presidente.
Este señor defiende a ultranza el capitalismo más descarnado que pueda existir. Homofóbico, racista, misógino, defensor de las dictaduras militares, en él las élites de poder tienen a lo más excelso y fascista que existe en Brasil para poder meter en cintura al pueblo brasileño, un hombre de hierro (aunque ya se le dice despectivamente bolsa de basura; en portugués juega con su nombre) que sin tapujos ha dicho de que hayan más armas en la calle, que a la oposición lo llevará a mano dura, y bienvenido a mayores privatizaciones y liberalización de la economía.
En todo este juego de futuro "promisorio" brasileño los sectores mayoritarios no tienen espacio. Ya Bolsonaro les quitó sus mejores médicos, los que te auscultaban con el alma, los que tocaban al paciente y lo trataban como a sus familias. Esos excelentes médicos cubanos no caben en ese mundo del Bolsa de basura porque no cobraban, no existía para ellos la sacrosanta ley de oferta y demanda, sino la fuerza de la solidaridad y ayuda al prójimo. Los médicos eran (son y serán) prueba irrefutable de que un mundo mejor es posible, de que las ideas de Fidel siguen vivas, de que puede y debe haber solidaridad entre los pueblos, y de que el capitalismo es una reverenda mierda envuelta en millones de publicidad para engañar a los "esclavos" que con su trabajo mantienen la fortuna de los burgueses. Por eso los médicos no podían estar, porque ellos defienden a un sistema que busca la mayor justicia para el ser humano en medio de errores nuestros, de bloqueos yanquis y capitalismo rapaz por todos lados. ¿Cómo tener a miles de batas blancas dentro del pueblo más pobres cuando comience la despiadada ola ultraneoliberal y una por una de las conquistas sociales se arranquen de raíz para dejar en mayor miseria y grado de desigualdad al ciudadano de a pie. La sola presencia de médicos que sin hablar ni dar clases de política "hacen política revolucionaria fidelista" es inconcebible para una dictadura ultraneoliberal. El bolsa de basura no quiere tener cabos sueltos, los médicos son un peligro muy grande porque llevan en sí mismo un símbolo muy poderoso ( y los símbolos mueven a las masas, bien lo sabe el marketing del capitalismo) que es Fidel. Lo demás que se diga es blablabla, pura retórica y sí mucho desprecio a los humildes. Es la verdad.

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